Bien, parece que por una vez, y sin que sirva de precedente, no voy a contar una carrera una semana ( o dos) después de los hechos y estos hechos no son otros que el XII Cross Popular “Ciudad de Jaén”.
Es la segunda vez que corro esta carrera que, al igual que en años anteriores, sirve de punto final al circuito provincial de campo a través. Además de ser mi segunda edición de esta prueba, es la que me habilita para aparecer en la clasificación de este circuito ya que, como he dicho en otras ocasiones, se requiere haber participado al menos en cuatro de las carreras que lo componen y si no me equivoco ésta, junto con el Cross del Aceite, el estrenado este año cross de Arjonilla y el lodoso cross de Úbeda suman esas cuatro pruebas requeridas. En realidad el hecho de clasificarme es más de cara al club, con vistas a las solicitudes de ayudas que se hacen todos los años.
El escenario ha sido el mismo que el del año pasado (y en realidad el del anterior, y el del otro, …), un terreno suavemente ondulado que se encuentra cercano a la Universidad de Jaén. El buen tiempo que ha acompañado durante estas últimas semanas ha permitido que el terreno estuviese en buenas condiciones para correr, ni extremadamente duro ni deprimentemente embarrado y que, en general, el día fuese el ideal para competir o, en su defecto, tomar el sol un rato.
Toda la recta de salida, la parte que a ella lleva y hasta mas o menos la mitad del recorrido es en subida y falso llano, mientras que el tramo restante combina bajada y terreno llano. Con una distancia total a cubrir, según la organización, de 7,5 kilómetros, eran necesarias 4 vueltas al circuito al completo. Al igual que en la edición del año pasado, esta es la prueba con la distancia más larga.
Personalmente no me enfrentaba a la carrera con las mejores expectativas del mundo y tampoco, todo hay que decirlo, con los mejores ánimos, previendo que me iba a resultar difícil superar mi posición del año anterior. Esta prueba es exigente no solo por el recorrido, que engaña a primera vista, sino también por la enorme cantidad de gente que se presenta sobre todo si, como ha ocurrido en esta ocasión, el tiempo es bueno. Al ser también la última carrera, es la cita donde se deciden las clasificaciones finales de muchas categorías, como fue el caso de Joaquín, compañero de club, que se jugó (y ganó) la primera posición de la clasificación general en su categoría, lo cual quiere decir que es la típica prueba donde todo el mundo corre mucho …¡ y yo con estos pelos !
La salida fue de infarto, de infarto que nos iba a dar a mas de uno por la velocidad a la que arrancó la carrera: cuando me di cuenta coronábamos la pendiente a menos de 4′ el kilómetro…¡¡por favor, que ni en la series hago yo ese tiempo!! Recuperé algo en la bajada, pero aún así no me creía ni yo que fuese a acabar la segunda vuelta a esa velocidad, mucho menos la prueba.
Encarando la subida hacia la salida, al comienzo de la segunda pasada, intento amoldarme a la pendiente y dejar que sea ella misma la que me regule el ritmo. Aún así sigo yendo bastante más rápido de lo saludablemente aconsejable por mi estado de forma. La recuperación en la bajada durante esta segunda cuenta apenas se deja notar, porque a pesar de todo me resisto a perder mas posiciones de las que mi amor propio me aconseja, lo cual no deja de ser una auténtica estupidez, pero en fin, de perdidos, al rio.
En la tercera vuelta lo paso muy mal durante la subida, el flato me empieza a amenazar por ambos costados y los pulmones no me dan mas de sí. Las pulsaciones rondan las 180 por minuto y en la bajada no bajan de las 177 ppm.
Cuando encaro por cuarta y última vez la subida solo pienso en llegar a la parte alta y dejarme caer hasta la linea de meta a todo lo que puedan dar mis piernas. Las pulsaciones siguen por las nubes, pero ya me consuelo pensando en que la cosa se termina. Para variar voy mas solo que la una, el que va delante de mi va muy por delante, y el que viene por detrás viene muy por detrás, así que no tengo donde agarrarme para que tire de mi un poco, ni quien me pinche para que no me deje vencer.
Sea como sea, cruzo la meta sin que me haya doblado la cabeza y resoplando como un fuelle viejo. Según la clasificación que colgaron a los poco minutos invertí poco mas de media hora para terminar la prueba, con un ritmo medio de…¡4:07/km!. Ni loco, creo que esta vez se han bañado. Mis datos son mas humildes y situan mi ritmo en unos modestos 4:20/km debido, principalmente, a que la distancia que registra el GPS es de 7 kilómetros en lugar de los 7,5 oficiales.
Resumiendo, quedé el 14 sobre 28 de mi categoría en una de las carreras en las que mas he sufrido, lo que me permitió obtener una camiseta de las que entregaban a los 15 primeros clasificados de cada categoría (como el año pasado), aunque no fue suficiente para conseguir la sudadera, reservada para los 10 primeros
.
He colgado algunas fotos en la correspondiente sección, espero que las disfrutéis.
Start Slide Show with PicLens Lite
Comentarios recientes