Hola
Siempre es un placer volver a reencontrarse con las buenas compañías, hola buenas sensaciones, hola camino.
65 minutos y 12,5 kilómetros para una white soul session a cargo de Vonda Shepard.
Siempre es un placer volver a reencontrarse con las buenas compañías, hola buenas sensaciones, hola camino.
65 minutos y 12,5 kilómetros para una white soul session a cargo de Vonda Shepard.
Pues si, llevamos desde el pasado jueves de fiesta por estas tierras de olivos. La última feria de Andalucía.
Es este el motivo, además de la migración y construcción de este blog en su nueva y, espero que al menos por un tiempo largo, definitiva ubicación, valga la incongruencia.
En cualquier caso, los entrenamientos han continuado durante este tiempo que he tenido el blog parado, a pesar de que he tenido que hacer malabarismos con el reloj para sacar tiempo para todo. A dos semanas de la media, está claro que no voy a batir ninguna marca, no solo porque el entrenamiento no ha sido todo lo regular que debiera, sino porque además el recorrido es bastante duro, y es que esto no es Almansa, aquí sí hay cuestas. Menos mal que dentro de lo malo, no han escogido el peor circuito. Éste consiste en dos vueltas a un mismo recorrido para los que participemos en la media, y una sola vuelta para aquellos que lo hagan en la carrera de 10.000 metros que se celebra simultáneamente.
Tengo la intención de darle una vuelta al trayecto, así que igual os puedo colgar por aquí el plano a vista de pájaro y el perfil de la carrera.
Ni que decir tiene que si alguien se anima, está invitado. La información de la prueba está en la página del Patronato de Deportes del ayuntamiento.
Por fin llegó el momento, parecía que no iba a poder ser nunca, pero a pesar de todos los pesares, finalmente hemos podido tomar posesión de nuestra nueva casa. No es que el trabajo haya terminado, ni mucho menos, nos espera unas cuantas semanas de colgar cortinas, poner estanterías, cuadros y demás afiches que suelen formar las tripas de un hogar, pero ya estamos en ello.
Por otro lado, toda esta semana pasada he estado fuera del trabajo, que no sin trabajar. Junto con unos compañeros hemos formado el equipo de informática del XI Congreso de la Sociedad Andaluza de Calidad Asistencial, si bien es cierto que yo he acudido como miembro de tal equipo por haber sido el creador de la web del congreso.
Si a todo esto unimos que todavía no tengo acceso a la red de redes desde casa (aún no he decidido que proveedor escoger), el resultado es que este pobre y baqueteado blog ha sufrido otro pequeño período de abandono. Espero que esto dure lo menos posible.
En fin, que aparezco por aquí para contaros mis últimas aventuras y desventuras en plan telegrama y deciros que aún sigo entrenando, solo que no he podido pasar por aquí para dejar constancia escrita. Nos leemos en unos días.
Hace 14 días que hice mi última salida, dos semanitas han pasado mirándome el ombligo, cuando la fiebre me dejaba claro, hasta que por fin hoy he podido volver a enfundarme en la malla, meterme en las zapas y salir a la calle.
El ambiente es realmente genial, no había visto correr a tanta gente en mi vida. Empiezas a ver a los primeros corredores y trotones apenas pasada la hora de comer y su número va en aumento conforme transcurre la tarde hasta las primeras horas de la noche. Estamos para todos los gustos: altos, bajos, gordos o flacos, trotones y verdaderas balas, melenas, calvos, hombres y mujeres, corremos solos, por parejas, en trios y hasta de ocho en ocho he contado un grupo, con perro o sin él. Hasta dos compañeros de trabajo han empezado a correr, de hecho han resultado agraciados con el plan básico que me mando mi estimada Ana (gracias de nuevo apañá).
El clima ha sido desastroso estos últimos días (se entiende que para correr, porque hacían faltas estas lluvias), pero hoy la tarde también ha sido perfecta para salir.
En principio mi idea era salir a dar una vuelta tranquila, en plan recuperación, algo así como una prueba para ver cuanto había perdido en este parón indeseado, y de hecho así ha sido durante el primer par de kilómetros más o menos. Pero tenía una cierta ansia de desquite, como de venganza, un venaquiquetevoyadecirundecio por el tiempo que he estado fuera de circulación. El resultado: que los 5 kilómetros al final han sido 7, prácticamente al mismo ritmo que si hubiese estado saliendo con normalidad, los número cantan.
Senfinserafin, espero que esto dure, así que ala, mañana más y mejor.
Así titula Sabina una de sus canciones, título que casi me viene como anillo al dedo. No han sido 19 días, mucho menos 500 noches, pero si 11 las jornadas que han pasado desde mi último post en este humilde blog y la misma cantidad desde la última vez que salí a patear las calles un rato.
Once días y 6 inyectables de antibiótico después, aquí estoy para volver a decir que no me ha tragado la tierra, sino una legión de bacterias que tomaron al asalto mis amigdalas y me han tenido a sus pies durante una semana.
Ahora que me he recuperado de esa amigdalitis, tengo que recuperarme del efecto del antibiótico, de lo que los militares han dado en llamar daños colaterales, en fin, que espero que el próximo martes pueda retomar mi queridas zapas.
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