Consecuencias de una presión de los neumáticos inadecuada

La presión de los neumáticos debe estar supervisada de manera frecuente. Deberías revisarla una vez a la semana como mínimo, aunque generalmente esto no suele ser así. Además, en el caso de los coches el peso se reparte entre cuatro puntos de apoyo, sin embargo una moto necesita una sección redondeada para poder girar. Al tomar las curvas, inclinamos la moto y para ello, debemos estar suspendidos en el aire que contienen los neumáticos. Por este motivo, si no llevan la presión correcta la moto empieza a tener problemas de manejabilidad y estabilidad.

Si el neumático delantero no lleva la presión adecuada, tenderá a subvirar además de hacer que se cierre la dirección cuando entramos en una curva. En el lado contrario, si la presión incorrecta se localiza en la rueda trasera, se notará la inestabilidad en rectas y será mucho más torpe al entrar en una curva. Tan sólo unas décimas por debajo de la presión indicada por el fabricante puede ser relevante para notar estos efectos.

Una presión inadecuada es también uno de los factores que nos exponen a un reventón de una rueda, algo que en una moto puede resultar fatal. Los neumáticos faltos de aire tienen mucho más contacto con el asfalto, lo que hace que tomen temperatura a mayor velocidad y que su compuesto empiece a fallar si esta temperatura es excesivamente elevada.

Excepto los pilotos de trial, la presión baja no es sinónimo de mayor agarre ni de mayor seguridad. Una presión inferior a la recomendada por el fabricante, se traduce en el deterioro acelerado de éstos y problemas con nuestra seguridad.

Tanto por seguridad como por facilitar la conducción, debes revisar al menos una vez por semana la presión de los neumáticos. Si no es correcta, adpátala a la indicada por el fabricante para volver a utilizar tu moto.